CAMINANDO AL PARAISO

Doctrina católica


Haceros como niños

Dejaros enseñar por El:

Lucas 18, 16 y 17: Pero Jesús los llamó y dijo: “Dejad que los niños se acerquen a mí y no se lo impidáis, porque de los que son como ellos es el reino de Dios. Os aseguro que el que no reciba el reino de Dios como un niño no entra en él.

Canción : «Mirad la Humildad de Dios» (en idioma francés, abajo les dejo la traducción al español).

canción : «Regardez l´humilite de Dieu» Mirad la humildad de Dios.

Canción

“Regardez l´humilite de Dieu” (Mira la humildad de Dios)

Admirable grandeza, increíble bondad      
Del maestro del universo                              
Que se humilla por nosotros
Hasta el punto de esconderse
En una pequeña oblea de pan.

Coro: Mirad la humildad de Dios y rendidle en homenaje vuestro corazón.

Haceros pequeños
Vosotros también ante Dios
Para ser criados por El
No guardéis nada para vosotros
Ofreceros enteramente
A este Dios que se entrega a vosotros
.
Reflexión: el niño necesita a sus padres, cree en ellos y en su sabiduría, los admira, busca su protección y consuelo, recibe su educación y guía, aprende de ellos y los imita.

Este es el más grande, el más pequeño entre vosotros:

Marcos 9, 35 – 37: Jesús se sentó, llamó a los doce y les dijo: “el que quiera ser el primero que sea el último y el servidor de todos”. Tomó en sus brazos a un niño, lo puso en medio de ellos y les dijo: “ El que acoge a uno de estos pequeños en mi nombre me acoge a mí; y el que me acoge a mí, no es a mí a quién acoge, sino al que me ha enviado a mí”.

Él se revela a los pequeños y humildes de corazón:

Mateo 11, 25 En aquel tiempo Jesús dijo: “Yo te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas  a los sabios y a los entendidos, y se las has manifestado a los sencillos”.

Canción: un dio una niñita se acercó. El video está en portugués pero les dejo abajo la traducción, de las versiones que encontré esta es de las que mas me gustó.

Amar como Jesús amó ( Un día una niñita se acercó) Canta Padre Brasilero.
Amar como Jesús amó

Un día una niñita se acercó
Mirándome a los ojos sonrió
Traía en la mano el lápiz y el papel
Tarea escolar para cumplir

Y preguntó sonriendo muy graciosa
¿Qué es preciso para ser feliz?

Amar como Jesús amó
Soñar como Jesús soñó
Pensar como Jesús pensó
Vivir como vivió Jesús

Sentir lo que Jesús sentía
Sonreír como Jesús sonreía
Y al llegar al fin del día
Sé que dormiría mucho más feliz

Oyendo lo que hable, ella me miró
Y dijo que era lindo lo que hablé
Pidió que repitiera por favor
Que no dijera todo de una vez

Y preguntó con la misma sonrisa
¿Qué es preciso para ser feliz?

Amar como Jesús amó…
Sentir lo que Jesús sentía…

Después que termine de repetir
Sus ojos no salían del papel
Mirándola feliz le sonreí
Le dije por favor fuera fiel

Y ella con angélica sonrisa
Se marchó tarareando así

Amar como Jesús amó…
Sentir lo que Jesús sentía…

Dejaros corregir y educar por el Señor, con humildad :

Pedagogía divina. Hebreos 12, 5-13: Habéis olvidado la exhortación que os dirige como hijos: Hijo mío, no desprecies la corrección del Señor, ni te desalientes cuando te reprenda; porque el Señor corrige al que ama, y castiga al que recibe como hijo. El castigo que soportáis os sirve para educaros. Dios os trata como a hijos. ¿Hay algún hijo que no sea corregido por su padre? Si estuvieseis exentos de castigo, que a todos alcanza, no serias hijos legítimos, sino bastardos. Además, si nosotros respetábamos a nuestros padres cuando  nos corregían, ¿con cuánta mayor razón debemos someternos a nuestro Padre celestial para tener la vida? Nuestros padres nos educaron lo mejor que pudieron para un tiempo limitado, mientras que Dios lo hace para nuestro verdadero provecho, para comunicarnos su propia santidad. Es cierto que todo castigo, en el momento de recibirlo, es desagradable y motivo de disgusto; pero después, en los que se han ejercitado en él, produce frutos de paz y justicia.

Por lo cual, enderezad vuestras manos abatidas y vuestras rodillas debilitadas, dirigid vuestros pasos por caminos llanos para que el pie cojo en vez de dislocarse se cure.

Apocalipsis 3, 19: Yo reprendo y castigo a los que amo; por tanto sé fervoroso y arrepiéntete.

Proverbios 3, 12: porque el Señor reprende al que ama, como un padre al hijo querido.


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