CAMINANDO AL PARAISO

Doctrina católica


El poeta que escapó de la prisión

Patrono de los poetas. San Juan Pablo II proclamó oficialmente a San Juan de la Cruz, con todos los efectos devocionales y litúrgicos, como patrono de los poetas de la lengua española. (Nota de prensa)

Autor de numerosos poemas y cantos, algunos con sus respectivos comentarios:

Noche oscura del alma, Cántico espiritual, Llama de amor viva, Subida al monte Carmelo, El pastorcico, La fonte.

Canción dedicada a San Juan de la Cruz. Poeta del amor.

Carmelita descalzo , doctor de la iglesia y místico.

Los primeros poemas de San Juan reflejan su experiencia de Dios y todo lo que le ha comunicado.

Nació en Fontiveros, Avila, España en 1542. Ingresó en la orden de los carmelitas. Tras haber hecho sus estudios de teología fue ordenado sacerdote en 1567. Con su ejemplo, supo inspirar a los religiosos el espíritu de soledad, humildad y mortificación.

La reforma del Carmelo a la que se lanzó con Santa Teresa fue para revitalizar su cometido original, el cual se había mitigado mucho; debido a esta reforma soportó innumerables sufrimientos. Pasó por un período muy penoso de sufrimiento espiritual y también exterior. Dios quería purificar su corazón de toda debilidad y apego humanos; San Juan de la Cruz se llegó a sentir como abandonado por Dios. Pero la inundación de luz y amor Divinos que sucedió a esta prueba, fue el premio de la paciencia con que la había soportado el siervo de Dios.

Surgieron graves dificultades entre los carmelitas descalzos y los mitigados, aunque el superior general había autorizado a Santa Teresa a emprender la reforma. Entre los nuncios papales y el prior general de la orden se contradecían, y algunos de los descalzos carecían de tacto humano. El provincial de Castilla ordenó que se llevaran a Juan por la fuerza a Toledo, y como este se rehusaba a abandonar la reforma lo encerraron en una estrecha y oscura celda y le maltrataron increíblemente.

La celda: San Juan de la Cruz estuvo encerrado en Toledo, sin posibilidad de celebrar misa ni de comulgar. La celda tenía unos 3×2 metros de ancho. La única ventana era tan pequeña y estaba tan alta, que el santo tenía que ponerse de pie en un banquito para leer el oficio. Le golpearon brutalmente, además de otros sufrimientos. En este contexto compuso varias poesías. Más tarde dijo: «Que no os extrañe que ame yo mucho el sufrimiento. Dios me dio una idea de su gran valor cuando estuve preso en Toledo».

La fuga: El día de la víspera de la fiesta de la Asunción de Nuestra Señora el prior entró en aquella celda que despedía un olor pestilente, San Juan deseaba celebrar misa pero este no le dejaba … en la noche del día de la Asunción la Santísima Virgen se le apareció a su afligido siervo y le dijo: «Se paciente, hijo mío, pronto terminará esta prueba». Algunos días mas tarde se le apareció de nuevo y le mostró, en visión, una ventana que daba sobre el (río) Tajo: «Por ahí saldrás y yo te ayudaré». En efecto, a los nueve meses de cautiverio se concedió al santo la gracia de hacer unos minutos de ejercicio. Juan recorrió el edificio en busca de la ventana que había visto, en cuanto la hubo visto regresó a su celda (…) Esa misma noche consiguió abrir la puerta y se descolgó por una cuerda (…) pero los dos guardias que dormían cerca de la ventana no lo vieron (…) inmediatamente siguió a un perro que se metió en un patio. En esa forma consiguió escapar; dadas las circunstancias, su fuga fue un milagro.

Noche oscura: Dice San Juan de la Cruz: «Las canciones celebran la gran felicidad de pasar por la noche oscura de la fe, a la unión con el Ser amado, desprendiéndose y purificándose de todo.

Toda la doctrina que me propongo exponer en esta Subida del Monte Carmelo, está incluida en los siguientes versos, que muestran el modo de subir hasta la cumbre del Monte, que es el alto estado de perfección que llamamos unión del alma con Dios«.

Noche oscura, canción de San Juan de la Cruz.

LA NOCHE . 

Canción completa - San Juan de la Cruz.

1. En una noche oscura,
con ansias en amores inflamada,
¡oh dichosa ventura!
salí sin ser notada,
estando ya mi casa sosegada.

2. A oscuras y segura,
por la secreta escala disfrazada,
¡oh dichosa ventura!
a oscuras y en celada,
estando ya mi casa sosegada.

3. En la noche dichosa,
en secreto que nadie me veía,
ni yo miraba cosa,
sin otra luz y guía
sino la que en el corazón ardía.

4. Aquésta me guiaba
más cierto que la luz del medio día,
a donde me esperaba
quien yo bien me sabía,
en parte donde nadie parecía.

5. ¡oh noche que guiaste!
¡oh noche amable más que la alborada!
¡oh noche que juntaste
Amado con amada,
amada en el Amado transformada!

6. En mi pecho florido,
que entero para el solo se guardaba,
allí quedó dormido,
y yo le regalaba,
y el ventalle de cedros aire daba.

7. El aire de la almena,
cuando yo sus cabellos esparcía,

con su mano serena
en mi cuello hería,
y todos mis sentidos suspendía.

8. Quedéme y olvidéme,
el rostro recliné sobre el Amado,
cesó todo y dejéme,
dejando mi cuidado
entre las azucenas olvidado.

Su doctrina y sus escritos: Se consagró a escribir las obras que han hecho de él un doctor de teología mística en la iglesia. Para San Juan de la Cruz, el fin del hombre en la tierra es alcanzar «perfección de la caridad y elevarse a la dignidad de hijo de Dios por el amor». La contemplación no es por si misma un fin, sino que debe conducir al amor y a la unión con Dios por el Amor, y en último término, debe llevar a la experiencia de esa unión a la que todo está ordenado. «No hay trabajo mejor ni más necesario que el amor». «Hemos sido hechos para el amor». «El único instrumento del que Dios se sirve es el Amor». «Así como el Padre y el Hijo están unidos, por el amor, así el amor es el único lazo de unión del alma con Dios».

El amor lleva a las alturas de la contemplación, pero como el amor es producto de la fe, que es el único puente que puede salvar el abismo que separa nuestra inteligencia de la infinitud de Dios, la fe ardiente y vivida es el principio de la experiencia mística.

El amor expande el corazón y las capacidades de entrega. San Juan de la Cruz, estaba muy adelantado en estos caminos de amor y entrega; supo entender muy bien la cruz del sufrimiento, el desprendimiento y la renuncia de si mismo, que explica en su doctrina de la subida al monte Carmelo o Noche oscura del alma, como camino de perfección para llegar a la unión con Dios.

Providencia milagrosa: De su confianza en Dios, obtuvo milagrosamente en algunos casos provisiones para sus monasterios.

Llama de amor: Su corazón era como una ascua ardiente en su pecho, hasta el punto de que llegaba a quemarle la piel.

Canonizado en 1726 y proclamado doctor de la iglesia en 1926.

San Juan de la Cruz vivió en el amor al sufrimiento, el abandono del alma en Dios y una renuncia completa, fue libre, como libre es el espíritu de Dios. Su objetivo no era la negación y el vacío, sino la plenitud del amor divino y la unión substancial del alma con Dios.

Dice San Juan de la cruz: «En fin, en este camino, los que quieren seguir a Dios encuentran muchos gozos, penas, esperanzas y dolores».

De una forma resumida; La purgación o purificación es como la noche oscura, en la que el alma es purificada de los apetitos de los sentidos, y los gustos de su voluntad para ir a Dios (haciendo su voluntad) movida por el amor a El. Según explica San Juan de la Cruz en «Atrás quedó la noche», «Declaración de la canción» numerales 4 y 5.

Noche oscura, es uno de sus poemas explicados, que según nos enseña el, indica el camino espiritual de unión del alma con Dios, aunque de una forma paralela también cuenta el estado de purgación que sufrió el mismo en la celda, desprovisto de todo y como escapa de allí con la ayuda del cielo.

Según J. Perea,(«Atrás quedó la Noche») para San Juan de la Cruz, la contemplación no es ni una actividad pasajera, ni una simple forma de orar, se semeja al concepto bíblico del camino: una forma de vida, un modo de ser y de actuar.

Bibliografía : 1) corazones.org. 2) «Atrás quedó la noche» de Francisco j. Perea. ED DIANA. 1992.

La contemplación mística de Dios: existen explicaciones teológicas mas bien densas para entenderlo pero en palabras muy sencillas se puede entender que es una experiencia, donde la persona vive y siente a Dios de un modo muy fuerte, donde esta se siente amada, arrobada en el amor de Dios, a veces no solo le siente sino que le ve y oye; es contemplar a Dios de una manera sobrenatural, es una gracia, es un don que le regala a algunos que están muy unidos a El o a quien el quiere, como un adelanto del cielo, tal es el caso de San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Ávila. La palabra mística viene de misterio, y el místico se sumerge en los misterios de Dios. En el éxtasis místico, que es un nivel superior de contemplación la persona queda ajena a todos sus sentidos, como dice San Juan de la Cruz en la canción : y todos mis sentidos suspendía...

Sin embargo San Juan de la Cruz nos enseña el camino a través de las fe, caminando a oscuras pero seguro, vacío incluso de dichas contemplaciones místicas. » A oscuras y segura, por la secreta escala disfrazada… ni yo miraba cosa, sin otra luz ni guía sino la que en el corazón ardía…»


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