Recordando principios cristianos:

Empezamos con una reflexión del Evangelio:
Mateo 24; 46-48
Estaba escrito que el mesías tenía que sufrir y resucitar de entre los muertos al tercer día, y que hay que predicar en su nombre el arrepentimiento y el perdón de los pecados a todas las naciones, comenzando por Jerusalén. Vosotros sois testigos de estas cosas.
Nota: A veces puede pasar que siendo cristianos olvidemos con el tiempo cuestiones muy básicas o puede suceder que no hayamos sido instruidos en la fe o lo hayamos sido de manera insuficiente, por múltiples circunstancias.
Conviene pues que aprendamos o recordemos los mandamientos de la Ley de Dios; los pecados capitales; las obras de caridad o de misericordia y los mandamientos de la Iglesia por Jesucristo fundada.
Los 10 mandamientos

- Amar a Dios sobre todas las cosas.
- No jurar su Santo Nombre en vano.
- Santificar las fiestas.
- Honrar a padre y madre.
- No matar.
- No cometer actos impuros (contra la pureza o castidad), no fornicar, no cometer adulterio.
- No robar.
- No levantar falsos testimonios ni mentir.
- No consentir pensamientos ni deseos impuros (y no desear la mujer del prójimo o el varón en el caso de la mujer).
- No codiciar (desear) los bienes ajenos.
Aclaremos un poco algunos términos desde el diccionario:
- Adulterio: Ayuntamiento carnal voluntario entre persona casada y otra que no sea su cónyuge.
- Castidad (o pureza): cualidad de casto/ Virtud de quien se abstiene de todo goce carnal (sexual).
- Codiciar: Desear con ansias las riquezas u otras cosas.
- Fornicar: Tener ayuntamiento o cópula carnal (relaciones sexuales) fuera del matrimonio.
- Falso testimonio: Falsa atribución de una culpa. / En derecho, delito que comete un perito, un testigo o un intérprete que falta a la verdad en una causa judicial.
Los pecados capitales y su virtud contraria:
- Soberbia/ humildad
- Avaricia / Generosidad
- Lujuria / Castidad
- Ira / paciencia
- Gula / templanza
- Envidia / caridad
- Pereza / Diligencia
Mandamientos de la Iglesia:
- Oír misa entera todos los domingos y fiestas de guardar (es el cumplimiento del tercer mandamiento: santificar las fiestas)
- Confesar los pecados, al menos una vez al año, y en peligro de muerte y si se ha de comulgar (nunca comulgar sin confesar los pecados graves ni estar arrepentido).
- Comulgar por pascua de resurrección.
- Ayunar y abstenerse de comer carne cuando lo manda la Santa Madre Iglesia.
- Ayudar a la iglesia en sus necesidades.
LAS OBRAS DE MISERICORDIA o de caridad:
Obras de caridad espirituales:

- Enseñar al que no sabe.
- Dar buen consejo al que lo necesita
- Corregir al que yerra (se equivoca)
- Perdonar las injurias (ofensas)
- Consolar al triste.
- Sufrir con paciencia los defectos del prójimo.
- Rogar a Dios por los vivos y difuntos.
Obras de caridad corporales:

- Visitar y cuidar a los enfermos
- Dar de comer al hambriento.
- Dar de beber al sediento.
- Dar posada al peregrino.
- vestir al desnudo.
- Redimir al cautivo.
- Enterrar a los muertos.
Reflexión: Revisando nuestro interior podremos ver con humildad y con la ayuda del Espíritu Santo en que hemos fallado, por obra, palabra, pensamiento o por omisión (esto es por el bien que hemos dejado de hacer).

Oración para pedir a Dios perdón por los pecados
(Compuesta por el Rey David / salmo 50)
Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
Por tu inmensa compasión borra mi culpa.
Lava del todo mi delito, limpia mi pecado.
Pues yo reconozco mi culpa,
Tengo siempre presente mi pecado.
Contra ti, contra ti solo pequé,
Cometí la maldad que aborreces.
Mira, en la culpa nací, pecador me concibió mi madre,
Te gusta un corazón sincero
Lávame: quedaré más blanco que la nieve.
Hazme oír el gozo y la alegría,
Aparta de mi pecado tu vista,
Borra en mí toda culpa.
Oh Dios, crea en mí un corazón puro,
Renuévame por dentro con espíritu firme;
No me arrojes lejos de tu rostro,
No me quites tu Santo Espíritu;
Devuélveme la alegría de tu salvación,
Afiánzame con Espíritu generoso.
Enseñaré a los malvados tus caminos,
Los pecadores volverán a ti.
Y cantará mi lengua tu justicia.
Señor, me abrirás los labios,
Y mi boca proclamará tu alabanza. Amén
Lecturas para reflexionar:
Apocalipsis 3, 19 -21: Yo reprendo y castigo a los que amo; por tanto, se fervoroso y arrepiéntete. Yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y me abre, entraré a su casa, cenaré con él y él conmigo. Al vencedor lo sentaré conmigo en mi trono, igual que yo, que he venido y me he sentado con mi Padre en su trono.
Lucas 5, 31: Jesús les contestó: «los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores para que se conviertan».
Hebreos 3, 7-10: Por eso, como dice el Espíritu Santo: Hoy, si oís su voz, no endurezcáis vuestros corazones, como ocurrió en la rebelión, el día de la tentación en el desierto, cuando vuestros padres me desafiaron y me pusieron a prueba, aunque habían visto mis obras durante cuarenta años.
Lecturas recomendadas: Hebreos 3, 7 y siguientes y Hebreos 4, 1-11. (advertencia sobre la incredulidad).
Canto, Misericordia / Salmo 50 cantado.
Leemos en la carta a los hebreos 4, 14-16: La palabra de Dios es Cristo sacerdote; (…) permanezcamos firmes en la fe que profesamos. Pues no tenemos un sumo sacerdote incapaz de compadecerse de nuestras debilidades (…) acerquémonos, pues, con confianza al trono de la gracia, a fin de obtener misericordia y hallar la gracia y el auxilio oportuno.
Reflexión: la gracia y el auxilio hay que irlos a buscar, cuando dice, en la lectura anterior: acerquémonos, ello supone un ejercicio de fe en los remedios que Cristo nos ha dejado, de humildad al reconocer y aceptar que hemos hecho lo que no le agrada y de voluntad que quiere decir que hay que querer y trabajar de forma activa por la propia salvación; y muy importante, que tenemos que tener confianza en el amor misericordioso de Dios que esta dispuesto a aceptarnos, para que empecemos a su lado una vida nueva, según él nos invita y llevarnos al Paraíso.

Más sobre los diez mandamientos:
En el Compendio del Catecismo, de Juan Pablo II, el tema se aborda en la segunda sección, en los numerales del 434 a 533.
Explica el significado e importancia del decálogo (Diez mandamientos) entre otras cosas; luego analiza cada mandamiento por separado, los explica y da ejemplos concretos de las cosas que se consideran pecado; no se centra exclusivamente en el pecado sino que es una verdadera catequesis sobre los valores morales del cristiano. A veces, pueden causar sorpresa algunos aspectos, que quizás ignorabas por falta de conocimiento.
Enlace para leer, bajar en pdf o imprimir el : Compendio Catecismo de la Iglesia Católica

También los libritos o folletos de cómo hacer una buena confesión suelen traer una buena guía u orientación en relación a lo que concretamente es pecado.
Son cosas básicas: Un Cristiano tiene el deber de conocer su fe y para eso en principio la mejor herramienta es el Catecismo de la Iglesia Católica (el compendio es un librito más pequeño porque es como un resumen), que no debe faltar en el hogar, y la Sagrada Escritura. Un buen consejo para los padres de familia es leer el catecismo junto con los hijos. La ignorancia religiosa nos deja como un navío a merced de las corrientes…y los enemigos del alma.

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