CAMINANDO AL PARAISO

Doctrina católica


El credo en sus partes : Dios Padre creador

 Apocalipsis 1,8: “Yo soy el alfa y el omega, dice el Señor Dios, el que es, el que era y el que viene, el todopoderoso”.

El Credo esta compuesto por 12 artículos. Vamos a tratar cada uno en diferentes entradas del blog, según el Catecismo de la Iglesia Católica (CiC, compendio).

Primer artículo del Credo:

CiC 36. La profesión de la fe cristiana (la oración o símbolo del credo) comienza con esta afirmación:

“Creo en un solo Dios, Padre Todopoderoso, creador del cielo y de la tierra”

Es la más importante, es la fuente de las demás verdades sobre el hombre y sobre el mundo y de toda la vida del que cree en Dios.

Creo en un solo Dios:

CiC.37 ¿Por qué profesamos un solo Dios?:

Profesamos un solo Dios porque Él se ha revelado al pueblo de Israel cómo el Único, cuando dice: “Escucha Israel, el Señor nuestro Dios es el único Señor” (Deuteronomio 6, 4), Jesús mismo lo ha confirmado: (…) Escucha, Israel: El Señor, Dios Nuestro, es el único Señor (…)” (Marcos 12, 29).

Volveos a mí y os salvaréis, confines todos de la tierra, porque yo soy Dios y nadie más“(Isaías 45, 22).

CiC 39 ¿Solo Dios “es”?:

Mientras las criaturas han recibido de El todo su ser y su poseer, solo Dios es en sí mismo la plenitud del ser y de toda perfección. El es “el que es”, sin origen y sin fin. Jesús revela que también Él lleva el Nombre divino, “Yo soy” (Juan 8, 28).

Dios es la Verdad.

CiC41 Dios es la Verdad misma y como tal ni se engaña ni puede engañar. “Dios es Luz, en Él no hay tiniebla alguna” (1 Juan 1, 5). El Hijo eterno de Dios, sabiduría encarnada, ha sido enviado al mundo “para dar testimonio de la Verdad” (Juan 18, 37).

Dios es amor.

CiC 42. ¿De qué modo Dios revela que Él es amor?:

Dios se revela a Israel como Aquel que tiene un amor más fuerte que el de un padre o una madre por sus hijos o el de un esposo por su esposa. Dios en sí mismo es “Amor” (1 Juan 4, 8 -16), que se da completamente y gratuitamente; que “tanto amó al mundo que dio a su Hijo único para que el mundo se salve por él” (Juan 3, 16-17). Al mandar a su Hijo y al Espíritu Santo, Dios revela que Él mismo es eterna comunicación de amor.

Dios Padre

CiC 46. ¿Qué nos revela Jesucristo acerca del misterio del Padre?

Jesucristo nos revela que Dios es “Padre”, no sólo en cuanto es Creador del universo y del hombre sino, sobre todo, porque engendra eternamente en su seno al Hijo, que es su Verbo, “resplandor de su gloria e impronta de su sustancia” (Hebreos 1, 3).

Nota: Jesucristo es, como dice arriba, impronta de su sustancia. Se dice que es consustancial al Padre. Definición de consustancial, según DRA: que es de la misma sustancia, naturaleza indivisible  y esencia que otro.

Dios Todopoderoso

CiC 50 ¿Qué significa que Dios es Todopoderoso?:

Dios se ha revelado como “el fuerte, el valeroso” (Salmo 24,8), aquel para quien “nada es imposible” (Lucas 1, 37). Su omnipotencia es universal, misteriosa y se manifiesta en la creación del mundo de la nada y del hombre por amor, pero sobre todo en la Encarnación y en la Resurrección de su Hijo (Jesucristo), en el don de la adopción filial (por el bautismo) y en el perdón de los pecados. Por esto la Iglesia en su oración se dirige a “Dios todopoderoso y eterno” (“Omnipotens sempiterne Deus…”)

Dios Creador de cielo y tierra

CiC 59. ¿Qué ha creado Dios?:

La Sagrada Escritura dice: “En principio creó Dios el cielo y la tierra” (Génesis 1, 1). La Iglesia, en su profesión de fe, proclama que Dios es el creador de todas las cosas visibles e invisibles: de todos los seres espirituales y materiales, esto es, de los ángeles y del mundo visible y, en particular, del hombre.

CiC 54 ¿Cómo ha creado Dios al universo?:

Dios ha creado el universo libremente con sabiduría y amor. El mundo no es el fruto de una necesidad, de un destino ciego o del azar. Dios crea “de la nada” un mundo ordenado y bueno, que El trasciende de un modo infinito. Dios conserva en el ser el mundo que ha creado y lo sostiene, dándole la capacidad de actuar y llevándolo a su realización, por medio de su Hijo (Jesucristo) y del Espíritu Santo.

CiC 53. ¿Para qué ha sido creado el mundo?

El mundo ha sido creado para gloria de Dios, el cual ha querido manifestar y comunicar su  bondad, verdad y belleza. El fin último de la creación es que Dios, en Cristo, pueda ser “todo en todos” (1 corintios, 15,28), para su gloria y para nuestra felicidad.

CiC 62. ¿Qué enseña la Sagrada Escritura sobre la creación del mundo visible?

A través del relato de los “seis días” de la creación, la Sagrada Escritura nos da a conocer el valor de todo lo creado y su finalidad de alabanza a Dios y de servicio al hombre. Todas las cosas deben su propia existencia a Dios, de quien reciben la propia bondad y perfección, sus leyes y lugar en el universo.

CiC 63. ¿Cuál es el lugar del hombre en la creación?:

El hombre es la cumbre de la creación visible, pues ha sido creado a imagen y semejanza de Dios.

CiC 64. ¿Qué tipo de relación existe entre las cosas creadas?

Entre todas las criaturas existe una interdependencia y jerarquía, queridas por Dios. Al mismo tiempo, entre las criaturas existe una unidad y solidaridad, porque todas ellas tienen un mismo Creador, son por Él amadas y están ordenadas a su gloria. Respetar las leyes inscritas en la creación y las relaciones que dimanan de la naturaleza de las cosas es, por lo tanto, un principio de sabiduría y fundamento de la moral.

Dios se vale de sus criaturas para realizar su obra; Resumiendo CiC 55 y 56:

Dios conduce a sus creaturas hacia la perfección última a la que hemos sido llamados, pero respetando nuestra libertad. Dios es el soberano de su designio pero para realizarlo se sirve también de la cooperación de sus criaturas, otorgando a estas la dignidad de obrar por sí mismas. Dios otorga y pide al hombre que colabore libremente con su designio mediante sus acciones, sus oraciones y también su sufrimiento, suscitando en el hombre “el querer y el obrar según sus misericordiosos designios” (Filipenses 2, 13).

El pecado es el origen del mal:

Dice en CiC 57, que Dios no es, en modo alguno, ni directa ni indirectamente la causa del mal. En su Hijo muerto y resucitado queda vencido el gran mal moral, que es el pecado de los hombres y que es la raíz de los restantes males.

En CiC 58 se explica que Dios saca bien del mal y dice que con ocasión de la muerte y resurrección de Cristo: en efecto, del mayor mal moral, la muerte de su Hiijo, Dios ha sacado el mayor de los bienes, la glorificación de Cristo y nuestra redención.

Canción «El pastor».

Canción basada en el poema «El pastorcico» de San Juan de la Cruz.

CiC.65. La obra de la Creación culmina en la obra aún más grande de la Redención. Con ésta, de hecho, se inicia la nueva Creación, en la cual todo hallará de nuevo su pleno sentido y cumplimiento.

Algunos textos complementarios desde el manual de teología dogmática, de Bujanda:

La Santa Iglesia Católica, Apostólica, Romana cree y confiesa que hay un solo Dios… Señor de cielo y tierra, omnipotente, eterno… infinito en entendimiento y voluntad y en toda perfección…, realmente… distinto al mundo. Según Concilio Vaticano sesión 3, capítulo 1. D. 1782.

Acerca de Dios creador omnipotente:

En el numeral 245, dice que poder sacar el ser del no ser, supone una potencia infinita, un poder ilimitado que solo Dios tiene. Los hombres y los ángeles, por Él creados, somos limitados, cualquier criatura lo es por el mero hecho de serlo, ya que un ser que no tiene límite en sus perfecciones es Dios.

Dios es diferente de la criatura – distinto al mundo:

En los numerales 223 y 224, Reitera que las cosas materiales y espirituales fueron producidas por Dios de la nada, en cuanto a toda su sustancia. Señala que: las cosas materiales y espirituales no son una emanación de la esencia divina, como brotan las hojas de los árboles ( o sea que, las cosas creadas no son Dios, son diferentes de Él).

Según Concilio Vaticano, ses 3, canon 4 y 5 de Dios creador, dice: “Si alguien dijere que las cosas finitas, bien sean espirituales, bien corporales, o al menos espirituales, emanaron de la substancia divina… sea anatema. Si alguien no confiesa que el mundo y cuantas cosas hay en él, bien sean materiales, bien espirituales, fueron producidas por Dios de la nada, en cuanto a toda su substancia, sea anatema» (anatema quiere decir reprobado, maldito, excomulgado).

Sobre la libertad del hombre en hacer la voluntad del Padre:

Dijo San Pablo: Todas las cosas son vuestras; pero vosotros sois de Cristo, y Cristo de Dios. (1 corintios 3, 22).

El mundo y cuantas cosas hay en él han sido creadas para dar gloria a Dios:

Acerca de la gloria de Dios y la felicidad del hombre, en el numeral 252 se dice que: Dios Hizo el mundo para su gloria, aunque aquel está hecho también para provecho del hombre, que es siervo de Dios. Todas las cosas en este mundo están subordinadas a su provecho, siempre y cuando estén sometidas, en su uso, por parte del hombre a los preceptos divinos.

Según el numeral 247. Se da gloria a Dios cuando se reconocen sus perfecciones, y cuando se cumple su voluntad en lo que manda. Según Concilio Vaticano, sobre Dios creador, crea Dios al mundo por su bondad, no para conseguir o aumentar su felicidad, y haciendo partícipes a las criaturas de los bienes.

Del numeral 251. Como consecuencia de este libre cumplimiento de su voluntad, los ángeles y el  hombre  encuentran la felicidad para toda la eternidad; o la justicia si desobedecieron, y si los hombres murieron en pecado (grave). Así como los buenos ciudadanos encuentran justas y provechosas a las leyes razonables y los que están encerrados en prisiones por crímenes muestran la justicia de esas mismas leyes.

Según el numeral 259. Se dice que si el hombre no hubiera pecado, hubiéramos sido mucho más felices, como lo fueron nuestros primeros padres en el Paraíso terrenal. Dios pudo haber creado un mundo en que no hubiera seres libres, y en ese caso no hubiera habido pecados. Pero determinó crear seres dotados de libertad dándoles auxilios para no pecar; promete un premio a los que practican la justicia y  un castigo terrible a los que permanecen en el pecado.

Lecturas del Evangelio, mensaje escatológico:

Apocalipsis 22, 12-14: Yo voy a llegar enseguida, y llevo conmigo la recompensa que voy a dar a cada uno según sus obras. Yo soy el Alfa y la omega, el principio y el fin. Dichosos los que lavan sus vestidos para tener derecho al árbol de la vida y entrar en la ciudad por las puertas (de la Jerusalén celeste, donde no entra nada manchado).

Apocalipsis 22, 3 (…) El trono de Dios y del cordero estará en la ciudad, y los servidores de Dios lo adorarán; verán su cara y llevarán su nombre en la frente.

Lectura recomendada: Apocalipsis 21 y 22.

Profecía de Isaías 45, 23 – 24 : Por mí mismo lo juro; de mi boca sale la verdad, una palabra irrevocable: Ante mí se doblará toda rodilla, toda lengua jurará por mí, diciendo: ¡Solo en el Señor está la salvación! A Él vendrán avergonzados todos los que se enfurecían contra Él.

Mas adelante hablaremos de los medios de salvación, a través de los sacramentos que otorgan perdón (CiC 200), donde son lavadas nuestras vestiduras por los méritos del cordero.


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