Don Bosco: Misión Evangelizadora, en el fin del mundo.
Sueño sobre el futuro de joven Cagliero, (MB 5,87 – Memorias Biográficas, tomo 5):

En 1854 el activo joven Cagliero, después de haber asistido a los enfermos de cólera, cayó gravemente enfermo; los médicos dijeron que seguramente se moriría de esa enfermedad. Fue entonces Don Bosco a preparar a su amigo para la muerte, pero al llegar a la puerta de la habitación tuvo una primera visión: vio una hermosísima paloma que esparcía a su alrededor una luz vivísima que iluminaba toda la estancia, llevaba en su pico un ramo de olivo y revoloteaba sin cesar alrededor del jovencito, de pronto se detuvo el vuelo sobre la cabeza del enfermo y tocó sus labios con el ramo de olivo, que dejó caer luego sobre su cabeza y dando destellos de luz desapareció.
Por aquello comprendió Don Bosco que Cagliero no moriría todavía, que le quedarían muchas obras por hacer para la gloria de Dios, y que anunciaría la paz con su palabra (el ramo de olivo significa la paz) y que la paloma resplandeciente significaba la plenitud del Espíritu Santo de Dios, o sea que el jovencito llegaría a ser obispo. En un grupo de jóvenes dijo Don Bosco más tarde: “uno de ustedes llegará a ser obispo”, estaba allí Cagliero pero ninguno se imaginaba cual iría a ser.
Tuvo una segunda visión: vio que junto al lecho del enfermo aparecía una multitud de salvajes que le rogaban que fuera a evangelizarlos. Eran gente de aspecto negruzco y guerrero, pero algunos tenían aire bondadoso.
Más tarde Cagliero fuera ya obispo de Patagonia y Tierra de Fuego en el extremo sur de Argentina, cuando descubrió San Juan Bosco que los indios de esa región eran los que vio arrodillados ente el lecho del jovencito Cagliero moribundo, pidiendo que fuera a ayudarlos.
La Patagonia: 1872 (MB. 10,60)
Por otro lado, también hay que recordar el sueño (MB. 10,60) por el cual Don Bosco se animó a enviar a sus salesianos como misioneros en el extremo sur de América, La Patagonia.
Sonó que estaba en una región salvaje, totalmente desconocida en la que se veían escabrosas montañas y tierras sin cultivar. Vio allí a muchos grupos de hombres esparcidos, tenían aspecto feroz, estaban casi desnudos, vestidos con pieles de animales, eran de altura extraordinaria y piel de color oscura. Usaban como armas una lanza larga y una honda para lanzar piedras. Unos corrían detrás de las fieras y otros peleaban entre sí, tribu contra tribu. Luchaban también contra soldados blancos y el suelo estaba lleno de cadáveres. Varias misiones de otras comunidades estuvieron allí, pero eran asesinados y descuartizados por aquellos salvajes, y después seguían peleando entre ellos. Luego vio en dicho lugar a algunos de sus salesianos y pensó: ¡los van a matar también! ; pudo distinguir a algunos de ellos y otros que vendrían después y no logró conocer; pero luego observó con admiración que la llegada de ellos llenaba de alegría a aquellas tribus salvajes, las cuales dejaban las armas, cambiaban su ferocidad en amabilidad y acogían muy bien a sus misioneros. Vio que recibieron el Evangelio de muy buena gana, aprendían lo que les enseñaban y que luego también rezaban juntos el rosario con sus salesianos, y estando así reunidos con aquellos hombres tan feroces, dejando las armas empezaron a cantar un himno a la Virgen María en forma tan sonora que Don Bosco se despertó.
Este sueño «me causó mucha impresión y quedé convencido de que se trataba de un aviso del cielo». Don Bosco al principio creyó que se trataba de África, o Hong Kong , en fin, hasta que en 1874, dos años después del sueño, le llego de Argentina una invitación para enviar misioneros a la Patagonia, al conocer como eran los indios de esa región pudo comprobar que eran como el los había visto en le sueño y envió allá a sus salesianos.
Un viaje a través de América del sur (MB 16, 324):
Sueño de agosto 29 de 1883: Soñó Don Bosco que estaba viajando a gran velocidad y escucho una conversación donde había uno que decía: “Lástima que Europa siendo un continente católico no se preocupe más por enviar misioneros a evangelizar a los territorios de misión. Lástima que son pocos los que quieren ir a misionar a esas gentes que también fueron redimidos por el Hijo de Dios, por Cristo Jesús. Y otro añadió: que enorme cantidad de gente está todavía sin conocer la verdadera religión, y eso solamente en América del Sur.
Los geógrafos de nuestro tiempo se imaginan que las cordilleras de los Andes son unas simples montañas muy altas (…). Entonces distinguió rodeado de gran Luz y de una hermosísima presencia al joven Luis Colle, que había muerto recientemente. El le presentó a otros acompañantes, amigos de los salesianos y sus obras.
Vio don Bosco que llegaban, en su viaje aéreo en tren, a Colombia y desde allí recorrieron toda América del sur. Dice que aprendió cosas hermosísimas acerca de la fauna, la flora y la topografía de todas esas inmensas regiones y sus riquezas naturales. Colombia, Venezuela, Guayana, Brasil, Bolivia, Uruguay y de allí pasaron a la provincia de Mendoza Argentina, viajaron a las Pampas y a la Patagonia, por fin llegaron al Estrecho de Magallanes y se bajaron en Punta Arenas y se dirigió a un colegio Salesiano, pero allí nadie le conocía; le dijeron, que habían oído hablar de Don Bosco, del Padre Fagnano y otros más, pero que hacía muchos años que habían muerto y no lo reconocieron (el santo había visto el futuro). Continuaron su viaje y al pasar por sobre una selva contempló a unos salvajes que mataban a un prisionero blanco, vio también muchos animales salvajes, ríos interminables y lagos.

Y Luis Colle le dijo: “En todas estas regiones estarán los salesianos, amansando gente muy fiera”. Don Bosco vio un mapa muy detallado de todas las regiones, he hizo una descripción muy detallada de todos los sitios con sus grados de latitud.
Su método: Don Bosco cuando terminó de narrar su sueño agregó: “Con la amabilidad y la bondad de San Francisco de Sales lograremos hacer mucho bien en todas aquellas regiones de América del Sur.”
Notas: Uno de los rasgos de personalidad de San Francisco de Sales fue siempre la bondad y la amabilidad, ese santo decía: » si en algo debéis exagerar es en ser extremadamente amable».
Recordemos el sueño de los nueve años, donde Jesús le decía al pequeño Juan Bosco: » No con los golpes sino con la mansedumbre y con la caridad debes conquistar estos tus amigos. Dedícate inmediatamente a hacerles una instrucción acerca de la maldad del pecado y de la preciosidad de la virtud».
Continuamos: En cada uno de los sitios donde su “tren que volaba” se detuvo, allí hay ahora alguna Casa Salesiana.
En este sueño Don Bosco aprendió muchos datos geográficos de Suramerica que él no había podido aprender ni en libros, ni consultando expertos. Vio muchas riquezas, carbón, petróleo, etc. Anotó muchos datos precisos, y unos cuarenta años después el geógrafo De Agostini que recorrió todas aquellas tierras escribió un libro comprobando que todo lo que el santo vio en su sueño estaba acorde con la realidad. Sin duda que aquí intervino un poder que sobrepasa los límites humanos, porque muchísimos datos que logró saber durante el viaje aéreo no los conocían los sabios (expertos) de su tiempo. Con razón la Sociedad Geográfica de Francia le concedió una condecoración por todos esos datos.

Sobre el sueño de las misiones salesianas en América del sur (MB 17, 260)
Soñé que habíamos llegado a américa del sur (…) veía lo pasado, lo presente y lo futuro de nuestras misiones, con sus peligros, sus éxitos, sus contrariedades y con los desengaños momentáneos que acompañarán a este apostolado. (…) Después vi que nos encontrábamos en un salón inmenso y bellísimo (…) y vi con admiración que entraban a ese salón muchos de piel muy oscura. Y me fue dicho: «son los descendientes de Cam, que también serán evangelizados por los salesianos». Y todas aquellas multitudes gritaban emocionadas: ¡Viva! ¡triunfo! y entonaban gozosas las siguientes palabras :
Que se alegren el cielo y la tierra porque Dios reina en nosotros. Dios les dará de comer del árbol de la vida y jamás volverán a tener hambre ni sed. Alabad al Señor todas las gentes. Cantad alabanzas pueblos todos.
(…) Exclamó Don Bosco a su interlocutor: – «estamos en el Paraíso» y el le respondió: «No es el Paraíso. Es solo una débil figura de lo que será el Paraíso».
En el sueño se le dice que también los hijos de Cam serán evangelizados por los salesianos. En la Sagrada Biblia se llama hijos o descendientes de Cam a los que son de raza oscura.
Cam: Hijo de Noé (Gen 5,32; 6, 10; 7,13; 10,6; 1ªCronicas 1,4 y 1,8).
En esos días salía para América del sur una expedición de 18 misioneros salesianos y seis misioneras salesianas. Viajaban presididos por Monseñor Cagliero, recién consagrado obispo y discípulo queridísimo de Don Bosco.
Video: Misiones salesianas en la Patagonia
Reflexión:
“(…) vio que junto al lecho del enfermo aparecía una multitud de salvajes que le rogaban que fuera a evangelizarlos” (MB 5,87).
(…) continuó diciendo el guía: «Lástima que son pocos los que quieren ir a misionar a esas gentes que también fueron redimidos por el Hijo de Dios, por Cristo Jesús«. Y otro añadió: que enorme cantidad de gente está todavía sin conocer la verdadera religión,(…) (MB 16, 324).
Terminemos con unas citas del Evangelio para la reflexión:
Después de resucitado y antes de ascender al cielo, Marcos 16, 15 y siguientes: Y les dijo: «Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que crea y sea bautizado se salvará, pero el que no crea se condenará (…) ellos se fueron a predicar por todas partes. (…).
1 Timoteo 2, 4: el cual quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad.
La experiencia mística de San Juan Bosco deja en evidencia que la evangelización es y seguirá siendo siempre necesaria y el mayor bien para las almas, una gran caridad, siempre que exista alguien que no haya conocido a Jesucristo y su obra de redención a través de su Iglesia. Que para eso ha venido al mundo y quiere que todos lo conozcan y por El sean salvados.
Bibliografía: Los sueños de San Juan Bosco. Padre Eliecer Sálesman. y San Juan Bosco y María Auxiliadora y los famosos sueños del Santo. P. Eliecer; ED. Apostolado Bíblico Católico.
Para leer los sueños completos se pueden consultar las Memorias Biográficas (MB) en algunas de las paginas web salesianas. MB 5, 87 ; MB 10,60; MB 16,324; MB 17, 260.


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