CAMINANDO AL PARAISO

Doctrina católica


La Iglesia, barca de la salvación: Catecismo

Tercera parte: Herederos del Reino

¿Qué significa la afirmación “fuera de la Iglesia no hay salvación”?

Empecemos con una cita Bíblica y un video:

Mateo 16, 18 : Jesús le dijo a Simón: Yo te digo que tu eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia (…).

Mateo 16, 13 – 20

Introducción:

Con el pecado de nuestros primeros padres y con los pecados personales que nos separan de Dios, y que son contrarios a su Ley, adquirimos una condición de deudores y una deuda que no podíamos pagar, solo Cristo el Mesías, el cordero sin mancha ni pecado, era el único que podía redimirnos y con amor infinito se ofreció en rescate por nosotros al precio de su sangre y de su muerte, por eso se dice que Él nos justificó frente al Padre, pero antes de subir a los cielos quiso, por voluntad del Padre, instaurar su Iglesia en la que con toda autoridad divina dejó los medios de reconciliación con Dios, para hacernos participes de sus méritos, los cuales, al hacerse efectivos, nos retornan la gracia que habíamos perdido, haciéndonos de nuevo participar de su Reino desde ahora en la tierra y acreedores a una futura eternidad bienaventurada, en el Paraíso; y promete resucitarnos con cuerpos gloriosos como Él en el último día.

En esta tercera parte vamos a leer algunos numerales del catecismo sobre la Iglesia como el Instrumento de reconciliación de Dios con los hombres. Empezamos con la figura de Cristo como redentor de toda la humanidad caída por el pecado, quien nos convoca en su Iglesia.

Mas adelante dedicaremos entradas individuales para hablar mas ampliamente de Jesucristo, de la Iglesia y de los sacramentos, en el desarrollo de los artículos del Credo; ahora hablaremos de una forma muy general y global.

Algunas definiciones importantes:

Bienaventurado (RAE, diccionario real academia): Que goza de Dios en el cielo/ afortunado. Bienaventuranza: Vista y posesión de Dios en el cielo/ prosperidad o felicidad humana.

Redimir (RAE) : Rescatar o sacar de la esclavitud al cautivo mediante precio/ librar de una obligación o extinguirla/ (otros significados similares).

Redención (La Santa Biblia, apéndices): etimológicamente significa rescate, compra o adquisición de algo que se poseía y se perdió. En la Biblia está estrechamente ligado a los conceptos de liberación y salvación. En el Antiguo Testamento tenemos la liberación de la opresión egipcia y la del destierro babilónico. En ese contexto el Señor recibe el título de “redentor de Israel”; redenciones o liberaciones que son anuncio y prenda de una redención superior: la de la esclavitud del pecado. Y esta es precisamente, en el Nuevo Testamento, la redención operada por Cristo, el Redentor; por otra parte su obra redentora se extiende a la creación entera (EF, 1, 10; Colosenses 1, 20).

Catecismo de la Iglesia Católica (CiC, compendio):

CiC 162. La única Iglesia de Cristo, como sociedad constituida y organizada en el mundo, subsiste (subsist in) en la Iglesia católica, gobernada por el sucesor de Pedro y los obispos en comunión con él. solo por ella se pueden obtener los medios de salvación, puesto que el Señor ha confiado todos los bienes de la Nueva Alianza únicamente al colegio apostólico, cuya cabeza es Pedro.

Jesucristo Redentor

CiC 1. ¿Cuál es el designio de Dios para el hombre?

Dios, infinitamente perfecto y bienaventurado en sí mismo, en un designio de pura bondad ha creado libremente al hombre para hacerlo partícipe de su vida bienventurada. En la plenitud de los tiempos, Dios Padre envió a su Hijo como Redentor y Salvador de los hombres caídos por el pecado, convocándolos en su Iglesia, y haciéndolos hijos suyos de adopción por obra del Espíritu Santo y herederos de su eterna bienaventuranza.

Nota: mas adelante se entenderá como es que actúa el Espíritu Santo y como nos hace hijos de Dios.

CiC 81. ¿Qué significa el nombre de Jesús?

El nombre de Jesús, dado por el ángel en el momento de la anunciación (A María santísima), significa “Dios salva”. Expresa, a la vez, su identidad y su misión, “Dará a Luz un hijo, y le pondrás el nombre de Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados” (Mateo 1, 21). Pedro afirma que “bajo el cielo no se nos ha dado otro nombre que pueda salvarnos”. (Hechos 4, 12).

CiC 84. ¿Qué significa el título de Señor?

En la Biblia, el título de “Señor” designa ordinariamente al Dios soberano. Jesús se lo atribuye a sí mismo, y revela su soberanía divina mediante su poder sobre la naturaleza, sobre los demonios, sobre el pecado y sobre la muerte, y sobre todo con su Resurrección. Las primeras confesiones de fe cristiana proclaman que el poder, el honor y la gloria que se deben a Dios Padre se le deben también a Jesús: Dios “le ha dado el nombre sobre todo nombre” (filipenses 2, 9). Él es el Señor del mundo y de la historia, el único a quien el hombre debe someter de modo absoluto su propia libertad personal.

Lectura del Evangelio: Mateo 16, 15 : Él les dijo «vosotros ¿Quién decís que soy yo?» Simón (Pedro) tomó la palabra y dijo: «tu eres el mesías, el hijo de Dios vivo».

Sobre el único sacrificio capaz de redimir:

CiC 114. Jesús no abolió la Ley dada por Dios a Moisés en el Sinaí, sino que la perfeccionó, dándole la interpretación definitiva. Él es el Legislador (o sea el que hace las leyes) divino que ejecuta íntegramente esta Ley. Aún más, es el siervo fiel que, con su muerte expiatoria (reparadora por las culpas de otros), ofrece el único sacrificio capaz de redimir todas “las trasgresiones cometidas por los hombres contra la primera alianza” (Hebreos 9, 15).

Anuncio de la Buena Nueva

Es preciso que Jesucristo sea anunciado:

CiC 11. Dios “quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad” (1 Tm 2, 4), es decir, Jesucristo. Es preciso, pues, que Cristo sea anunciado a todos los hombres, según su propio mandato: “id, pues, y haced discípulos míos en todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo” (Mt 28, 19). Esto se lleva a cabo mediante la Tradición Apostólica*.

Nota, recorderis: *quiere decir la continuidad del mandato y de la doctrina que Jesucristo confió a los Apóstoles en su Iglesia, conservándola íntegra a través del tiempo y en los sucesores legítimos. El depósito de la Fe esta constituido por La Sagrada Escritura y la Tradición Apostólica.

Según el catecismo (numeral 79) la Buena Noticia es el anuncio de Jesucristo, “El Hijo de Dios vivo”, muerto y resucitado, (…) para que recibiéramos la adopción filial (Gálatas 4, 4-5).

CiC 80. ¿Cómo se difunde esta buena noticia?

Desde el primer momento, los discípulos desearon ardientemente anunciar a Cristo, a fin de llevar a los hombres a la fe en Él. También hoy, el deseo de evangelizar y catequizar, es decir, de revelar en la persona de Cristo todo el designio de Dios, y de poner a toda la humanidad en comunión con Jesús, nace de este conocimiento amoroso de Cristo.

CiC 109. ¿Qué autoridad en el Reino confiere Jesús a sus Apóstoles?

Jesús elige a los Doce, futuros testigos de su Resurrección, y los hace partícipes de su misión y de su autoridad para enseñar, absolver pecados, edificar y gobernar la Iglesia. En este colegio, Pedro recibe “las llaves de Reino” (Mt 16, 19) y ocupa el primer puesto, con la misión de custodiar la fe en su integridad y de confirmar en ella a sus hermanos.

Lectura del Evangelio. Dijo Jesús a Simón Pedro, Mateo 16, 19: Te daré las llaves del Reino de Dios; y lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos»

La Iglesia de Cristo

Nacimiento de la Iglesia de Cristo:

La Iglesia comienza en el día de Pentecostés, del año 33, como dice la historia eclesiástica.

CiC 144. ¿Qué sucedió el día de Pentecostés?

En Pentecostés, cincuenta días después de su resurrección, Jesucristo glorificado infunde su Espíritu en abundancia y lo manifiesta como Persona divina, de modo que la Trinidad Santa queda plenamente revelada. La misión de Cristo y del Espíritu se convierte en la misión de la Iglesia, enviada para anunciar y difundir el misterio de la comunión trinitaria (comunión constituida por El Padre, El Hijo y El Espíritu Santo).

CiC 147. ¿Qué designamos con la palabra Iglesia?

Con el término Iglesia se designa al pueblo que Dios convoca y reúne desde todos los confines de la tierra, para construir la asamblea (junta, congregación) de todos aquellos que por la fe y el Bautismo, han sido hechos hijos de Dios, miembros de Cristo y templo del Espíritu Santo.

CiC 177. ¿Quiénes son los fieles?

Los fieles son aquellos que, incorporados a Cristo mediante el Bautismo, han sido constituidos miembros del pueblo de Dios; (…) y son llamados a llevar a cabo la misión confiada por Dios a la Iglesia. Entre ellos hay una verdadera igualdad en su dignidad de hijos de Dios.

CiC 152. ¿Qué significa que la Iglesia es sacramento universal de salvación?

La Iglesia es sacramento universal de salvación en cuanto es signo e instrumento de la reconciliación y la comunión de toda la humanidad con Dios, así como de la unidad de todo el género humano.

CiC 150. ¿Cuál es la misión de la Iglesia?

La misión de la Iglesia es la de anunciar e instaurar entre todos los pueblos el Reino de Dios inaugurado por Jesucristo. La Iglesia es el germen e inicio sobre la tierra de este Reino de salvación.

CiC 162. ¿Dónde subsiste la única Iglesia de Cristo?

La única Iglesia de Cristo, como sociedad constituida y organizada en el mundo, subsiste en la Iglesia Católica, gobernada por el sucesor de Pedro y por los obispos en comunión con él. Solo por medio de ella se puede obtener la plenitud de los medios de salvación, puesto que el Señor  (Jesucristo) ha confiado todos los bienes de la Nueva Alianza únicamente al colegio apostólico, cuya cabeza es Pedro.

CiC 172. ¿Por qué la Iglesia debe anunciar el Evangelio a todo el mundo?

La Iglesia debe anunciar el Evangelio a todo el mundo porque Cristo  ha ordenado: “Id pues, y haced discípulos a todas las gentes, bautizándolas en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo” (Mateo 28, 19). Este mandato misionero del Señor tiene su fuente en el amor eterno de Dios, que ha enviado a su Hijo y a su Espíritu porque “Quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad” (1 Timoteo 2, 4).

Lectura del Evangelio, Marcos 16, 16: El que crea y sea bautizado, se salvará; el que no crea, se condenará.

CiC 107. ¿Quién está invitado a formar parte del Reino de Dios, anunciado y realizado por Jesús?

Jesús invita a todos los hombres a entrar en el Reino de Dios; aun el peor de los pecadores es llamado a convertirse y a aceptar la infinita misericordia del Padre. El Reino pertenece, ya aquí en la tierra, a quienes le acogen con corazón humilde. A ellos les son revelados los misterios del Reino de Dios.

CiC 171 ¿Qué significa la afirmación “fuera de la Iglesia no hay salvación”?.

La afirmación “fuera de la Iglesia no hay salvación” significa que toda salvación viene de Cristo – Cabeza por medio de la Iglesia, que es su cuerpo. Por lo tanto no pueden salvarse quienes, conociendo la Iglesia como fundada por Cristo y necesaria para la salvación, no entran y no perseveran en ella.

Al mismo tiempo, gracias a Cristo y a su Iglesia, pueden alcanzar la salvación eterna todos aquellos que, sin culpa alguna, ignoran el Evangelio de Cristo y su Iglesia, pero buscan sinceramente a Dios y, bajo el influjo de la gracia, se esfuerzan en cumplir su voluntad, conocida mediante el dictamen de su conciencia.

Sacramentos de salvación

El bautismo y la penitencia, sacramentos que otorgan perdón y nos adhieren a Cristo:

Resumimos algunos aspectos en los que mas adelante se profundizará, (también hablaremos del resto de los sacramentos en entradas posteriores, según vamos avanzando). El bautismo es el primer sacramento que se recibe.

CiC 252. Quien recibe el bautismo es sumergido en la muerte de Cristo y resucita con Él “como una nueva criatura” (2 corintios 5, 17).

CiC 261 Es necesario para la salvación. Perdona todos los pecados personales y la culpa de Adán o pecado original.

CiC 263 Por el bautismo recibimos la gracia de la justificación. El bautizado pertenece para siempre a Cristo.

CiC 255. ¿Desde cuándo y a quién administra la Iglesia el Bautismo?

Desde el día de Pentecostés, la Iglesia administra el Bautismo al que cree en Jesucristo.

CiC 297. ¿Por qué el sacramento de la Reconciliación después del bautismo?

Puesto que la vida nueva de la gracia, recibida en el Bautismo, no suprimió la debilidad de la naturaleza humana ni la inclinación al pecado (esto es, la concupiscencia), Cristo instituyó este sacramento para la conversión de los bautizados que se han alejado de Él por el pecado.

Lectura del evangelio: Pablo explica como Cristo los hace depositarios del ministerio de la reconciliación (o perdón). 2 Corintios 7, 19-20: Pues Dios, por medio de Cristo, estaba reconciliando al mundo, no teniendo en cuenta sus pecados y haciéndonos a nosotros depositarios de la palabra de la reconciliación. Somos, pues, embajadores de Cristo, como si Dios exhortase por nosotros.

Acción del Espíritu Santo

CiC 145. ¿Qué hace el Espíritu Santo en la Iglesia?

El Espíritu Santo edifica, anima y santifica a la Iglesia; como Espíritu de Amor; devuelve a los bautizados la semejanza divina, perdida a causa del pecado, y los hace vivir en Cristo la vida misma de la Trinidad Santa. Los envía a dar testimonio de la Verdad de Cristo y los organiza en sus respectivas funciones, para que todos den “el fruto del Espíritu” (Gálatas 5, 22).

CiC 146 ¿Cómo actúa Cristo y su Espíritu en el corazón de los bautizados?

Por medio de los sacramentos, Cristo comunica su Espíritu a los miembros de su cuerpo y la gracia de Dios, que da frutos de vida nueva, según el Espíritu. El Espíritu Santo finalmente es el Maestro de la oración.

Tras el final de la existencia terrena:

CiC 354 ¿Qué relación existe entre los sacramentos y la muerte del cristiano?

El cristiano que muere en Cristo alcanza, al final de su existencia terrena, el cumplimiento de la nueva vida iniciada con el Bautismo, reforzada con (los otros sacramentos) la Confirmación y alimentada en la Eucaristía, anticipo del banquete celestial. El sentido de la muerte del cristiano se manifiesta a la luz de la Muerte y resurrección de Cristo, nuestra única esperanza; el cristiano que muere en Cristo Jesús va “a vivir con el Señor” (2 Corintios 5, 8).

2 Corintios 5, 8 – 10 : Pero estamos seguros, y preferimos salir de este cuerpo para vivir junto al Señor. Por eso, en el cuerpo o fuera del cuerpo, nos esforzamos para agradar al Señor, pues todos debemos comparecer ante el tribunal de Cristo, para que cada cual reciba lo que mereció durante su vida mortal, conforme a lo que hizo, bueno o malo.

¿Qué significa morir en Cristo?

Significa morir en la gracia de Dios. El pecado mortal nos hace perder la gracia divina, que recibimos con el bautismo, nos separa de Cristo y de su Espíritu, que habita en nosotros.

La verdadera conversión en unión con el sacramento del perdón (la confesión) nos reconcilia con el Señor y abre de nuevo las puertas del Paraíso.

Dice el catecismo, CiC304, La confesión de los pecados graves es el único modo ordinario de obtener el perdón.

Canto a San Pedro, de Marco Frisina:

Si tu me amas Simón, apacienta mis ovejas. A ti confío mi rebaño…


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